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Mostrando entradas de noviembre, 2013

Reto 5. Empacho de agua (6)

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Entre el primer y el segundo vivac solo encontré agua de confianza en dos puntos. Debo recordar que, al no llevar cantimplora, era de vital importancia beber varias veces al día, pero sin pegarme "atracones" que provocaran molestias estomacales, que sí tuve en la primera jornada, debido al miedo que me producía  no hidratarme adecuadamente. Durante la primera jornada de la aventura, el día 30 de noviembre, abusé demasiado del agua y bebí en muchas ocasiones sin tener necesidad de ello. Y lo hice hasta bien entrada la noche, temiendo que fuera a padecer los efectos de la sed mientras descansaba en el interior de la manta impermeable. La última vez que bebí fue en las sobrantes de un depósito al que ya le había echado el ojo en el viaje de reconocimiento de la ruta que hice con el coche. Era ya de noche y me encontraba a unos 15 km de Friol, un municipio cuyo nombre no auguraba mucha templanza en las peores horas de la madrugada. La verdad es que notaba alguna molestia en el …

Reto 5. Viento (5).

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Las zapatillas han vuelto a funcionar bien sin calcetines
Al regresar a casa el día 1 de noviembre, tras comer de manera decente en Abadín, me comunican que una torre eólica había saltado por los aires en la zona de Vilalba, muy cerca de donde yo me encontraba. A pocos metros de la cima de O Xistral, en las fuentes del Eume, el viento se había desbocado de tal manera que me resultaba casi imposible mantenerme en pie y evitar que la capa se marchara con él a donde ambos quisieran. Llovía y soplaba de lo lindo, todo al mismo tiempo y con parecida virulencia. Pero no era yo solo el único ser humano que sufría las inclemencias en aquel mismo lugar. A menos de unos 100 metros, descubrí la figura de ¿un pastor? dándole la espalda a las ráfagas de aire y agua. Sí, parece que era alguien que cuidaba del ganado, seguramente de un rebaño de cabras u ovejas, ya que el lobo no suele meterse con las vacas y los caballos, aunque sí con sus crías. Fue difícil mantener la conversación con él. Ambos inten…

Reto 5. Niebla (4)

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Nacimiento del río Eume
Me tenía que levantar.  "Incorpórate de una vez; Suso", me decía una y otra vez al tiempo que me acurrucaba para escaparle a las zonas húmedas, principalmente en la parte de los pies, donde más agua había entrado por la cremellera y su costura. Llevaba en el saco desde las 21 horas aproximadamente y debían ser las 7 cuando me decidí a levantarme. Al no llevar reloj, hacía los cálculos teniéndo en cuenta el lugar en el que me encontraba y el momento en el que comenzaba a hacerse de noche o de día, más o menos las 7 de la mañana y las 19 de la tarde. Al salir del saco-capelina me calcé con lo que había sido mi almohada durante la noche y me produjo cierto placer comprobar que las zapatillas estaban secas. Por supuesto que no llevaba calcetines, como ya lo había hecho en Reto 10. Las bolsas de frutos secos y los paquetes de galletas estaban mojados, ya que durmieron a la intemperie, pues no tenía ni mochila, ni bolsa de plástico ni nada que no figurara …

Reto 5. Un día infernal (3)

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La noche del 31 a 1 de noviembre me fui a la "cama" pronto. Estaba cansado, más que nada por el tipo de comida que llevaba y por la falta de cantimplora, lo que me obligaba a beber allí donde encontraba agua, casi siempre en grifos exteriores de las viviendas, ya que no encontré fuentes en un tramo de unos 50 Km, exceptuando en el centro de Vilalba. Entrada la noche me aparté de la carretera a eso de las nueve. Un eucaliptal fue el lugar mejor que encontré, a falta de un buen pinar o un bosque de hoja caduca.  La maleza estaba recien cortada, pero aún quedaban pequeños tojos punzantes, así que tuve que buscar el lugar apropiado para no pinchar la capa impermeable del saco-capelina. Desde hace tiempo duermo en el campo sin esterilla (Reto 10), así que no me preocupaba demasiado tirarme en el suelo sin ningún tipo de aislante. Si estás bastante cansado no necesitas demasiado colchón para dormir como un angelito. No le tenía miedo al suelo, sino al agua que amenazaba y que seg…

Reto 5. Falló el comodín (2)

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Al ver que llovería durante la travesía, descarté el saco con su cara inferior impermeable.
Reto 5 es un juego solitario. Un juego de 5 cartas. Cuatro son casi obligatorias. Una de cada palo: Calzado, vestimenta, alimentación e iluminación. La quinta es un comodín. Dependiendo del clima, así se escoge el comodín. Suele ser una carta, como su nombre indica, que vale para solucionar varias cosas diferentes o que tiene más de una función, algo que "sirve igual para un roto que para un descosido". Pero, en realidad, la cosa no es así. El comodín suele funcionar siempre a medias, igual que lo hace, por ejemplo, el Gore-Tex u otras membranas similares.  Impermeabilidad y transpiración siempre han estado reñidas, aunque desde hace años intenten demostrar lo contrario, por lo menos en casos extremos, cuando es mucho lo que tiene que salir, y también lo que no debe entrar. Siempre he creído que, independientemente de la calidad de un tejido, la presión ejercida por el agua desde el …

Reto 5. Primeras valoraciones (1)

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Saco-capelina con cremellera
Reto 5 finaliza a unos 160 Km de la salida, en Abadín (Lugo) tras 2 días y 6 horas de lucha contra los elementos. En ese punto se habían alcanzado 3 fuentes: las del Ulla, Tambre y Eume. Faltaban aún otros 2 nacimientos y 5 cumbres, unos 220 Km que debían ser realizados en 2 días y 23 horas para que se cumpliera uno de las 5 partes del reto: no superar los 5 días y 5 horas de duración de la travesía. La cuarta fuente (Miño) se encontraba tan solo a unos 20 Km y, la quinta y última, a 37 de Abadín, quizás una de las más singulares y llamativas junto con la del río Miño. La decisión de abandonar estuvo motivada por el convencimiento de que no podría superar las previsiones meteorológicas durísimas de los próximos tres días, teniendo en cuenta el estado de mi limitado equipo: la manta impermeable estaba mojada por su cara interior desde el anterior vivac, y la parte frontal del mono, mi única prenda de vestir,  muy empapada también, desde los pies  hasta cas…