Zapatilla-generador


Para mí son más importantes las entradas en las que sueño cosas que las cosas o aventuras reales previamente soñadas. Me da igual que lo soñado llegue o no a convertirse en una realidad. A veces, incluso, esa materialización queda muy por debajo de las espectativas, de la misma manera que las imágenes provocadas por una novela en la mente del lector pueden ser mucho más poderosas que cualquier visión ocular.

No sé por qué, pero no me atraen mucho aquellas aventuras que se desarrollan en pistas despejadas, con pocos obstáculos o vallas. Es como si quisiera ganar una partida de ajedrez empezando a jugar con menos piezas. El tipo de escenario o tablero me da igual, aunque tengo especial predilección por desiertos artificiales creados en el interior de los oasis.

Desde hace tiempo vengo dándole vueltas a la "Transpirenaica sin reabastecimientos", algo que estaría a la altura de una gran travesía polar o esteparia, pero en nuestra propia casa. Una aventura que quizás pueda acometer a principios de julio de este año y que me gustaría contar en directo, para lo cual sería necesario superar tecnológicamente los actuales sistemas de recarga eléctrica de un móvil o un pequeño portatil.

La zapatilla-generador sería la solución. La producción de energía no dependería nunca de que soplara el viento o saliera el sol y estaría funcionando a pleno rendimiento durante un montón de horas. El mecanismo sería de lo más sencillo: Aprovechar el aire de las cámaras de suspensión de nuestro calzado deportivo -sometido a una gran presión cada vez que corremos o caminos- para que mueva dos pequeños pistones, uno en cada zapatilla. Pecata minuta para cualquier ingeniero mecánico que seguramente pronto fabricarán los chinos en miniatura para ser instalada en calzado deportivo de alta gama.

Al terminar de redactar ésto he buscado en la red y, como era de esperar, ya anda investigando una empresa japonesa. Pero ellos trabajan con fluidos. Así las cosas, parece que este pequeño sueño ya ha sido soñado por otros soñadores en el pasado. El modelo de la foto está sin integrar y perfeccionar, por eso se parece a un corazón o riñón artificiales.


Comentarios

Rincón del caracol ha dicho que…
Nunca hay que dejar de soñar.
Hombre soñador de sueños, un saludo.
salvatore marantxano ha dicho que…
muy buen gadchet, si señor..Eso me hace pensar que nos capan mucho la tecnología energética para que sigamos abonando beneficios a multinacionales.
¡¡¡a seguir soñando¡¡¡ es lo ,ás bonito que hay.
Suso ha dicho que…
Un saludo, Rincón del Caracol.Te envío a tu dirección un dibujo firmado que encontré recientemente en el Camino de Santiago, entre Samos y Sarria, en la variante de San Gil (Lugo). Sería muy bonito intentar localizar al autor en la red.
Suso ha dicho que…
Mataxanos: Ayer soñando y hoy llorando. Llevo dos días en la cama con lumbago. Un abrazo.
ambgel ha dicho que…
Hoy he encontrado éste articulo sobre el tema, pero creo que deberias esperar demasiado a verlo comercializado. (te lo paso traducido)
Otra opción es tirar poco del mobil. En mi transpirenaica (13 dias) la bateria dio para hacer 2 llamadas diarias y sobró. Eso si lo llevaba siempre apagado y sólo lo encendia 1 vez al dia para realizar las llamadas. Creó es la mejor opcion para reducir peso.
clothes as batteries
Suso ha dicho que…
Uri: Muy interesante el artículo. Dentro de pocos años cargar el móvil "sobre la marcha" (mediante el calzado, la ropa, el movimiento de las piernas...) será algo cotidiano, más aún teniendo en cuenta que lo aparatos podrán integrase en un anillo, un pequeño auricular o un botón con reconocimiento de voz.
Cualquier móvil sencillo permite realizar 2-3 llamadas cortas al día, como tú bien dices. Pero yo estoy hablando de un aparato más complejo o de un portatil pequeño.
La India te espera. Disfrútala.

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