Paisajes idílicos. Sognefjorden en kayak (VIII)


Cuando veo la foto central, siempre la asocio con las sensaciones que pudieron tener los colonizados y conquistados desde el mar: miedo, asombro, curiosidad... Pero mi embarcación no procedía de ningún bajel fondeado a pocos metros y no tenía como objetivo evangelizar ni expoliar. Simplemente había llegado a tierra para poder orinar, desentumecer las piernas y comer alguna manzana.

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