Haití, un planeta cercano


A veces me pregunto por qué narices el Ser Humano pretende ir a sitios tan lejanos; a Marte, por ejemplo, cuando ni siquiera es capaz de aterrizar en otros planetas mucho más cercanos si las cosas se ponen algo feas. Me refiero a los más pobres, desconocidos y olvidados planetas dentro del planeta Tierra.

En este momento es casi más fácil técnicamente organizar una viaje relámpago a la Luna que llevarle ayuda a la gente que se muere entre los escombros de Puerto Príncipe, la capital de Haití. No hay aeropuertos ni carreteras; no hay medios de transporte; han desaparecido las calles...

Pero tampoco hay que extrañarse de que ello ocurra. Cuanto mayor es el progreso y el avance científico, parece que más nos incapacitamos para luchar contra el fuego -recordemos como ardía Estados Unidos y Australia el año pasado-, contra el agua - en versión inundación o tsunami-, contra los inesperados temblores, contra la descomunal fuerza del viento, contra antiguas y nuevas enfermedades, contra las guerras y el hambre...

Consumimos basura tecnológica de última generación, pero patinamos cuando nieva, nos ahogamos en la bodega cuando llueve, nos asamos atrapados por las olas de calor... Fabricamos tanques en vez de máquinas quitanieves, 1.000 bombarderos por cada hidroavión... y no sigo, porque ya está suficientemente clara mi intención.




Comentarios

Dona ha dicho que…
Cuanta razon que tienes Suso!!
yo tampoco lo entiendo y sobre todo no comprendo como va el mundo!!

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