

Cerca del Puerto del
Manzanal, en uno de los pocos momentos en los que el buen tiempo me dejó disfrutar de un descanso de media hora, perdí la
navaja de mi mujer, una verdadera joya artesanal con mango de boj que aún se hace en la zona de
Oscos, en Asturias. Independiente del valor sentimental del objeto, su función fue muy importante durante la Tarifa-Bares, ya que me permitía cortar en finas lonchas la
panceta casera. Y como mi viaje consistía en enlazar dos puntos de la geografía española en absoluta autonomía, no se me ocurrió en ningún momento comprar otra navaja o un cuchillo barato; me debía apañar con lo que llevaba encima de la
bicicleta. Una vez perdida la navaja (la recuperaré pronto) lo único
verdaderamente cortante que me quedaba eran los dientes.
Comentarios
Mataxanos: Si vienes a dar una vuelta otra vez por aquí, tendrás oportunidad de asar esa panceta en la brasa de la chimenea.
Yo no puedo ponerme en tu pellejo, pero te diré que he realizado algunas pruebas de 96 horas seguidas casi sin dormir y únicamente en ellas acumulo cansancio.
Cuando dispongo de un mínimo de 4 horas diarias para descansar no tengo ningún problema al día siguiente.
Una etapa diaria de 100 Km no será nada para ti teniendo en cuenta que no tendrás que ir al curro y que "sarna con gusto no pica" o pica mucho menos.
A mí me costaba levantarme a las 7 de la mañana no por cansancio, sino por pereza ante el mal tiempo que he tenido (lluvia en Andalucía, heladas en la Meseta...)
Un saludo.