Tentaciones

Os dije que tendría muchas tentaciones durante la travesía y, la verdad, no ha sido para tanto. Me atraían las fuentes, lo reconozco; me excitaban los aromas que salían a mediodía de los restaurantes y de las casas, lo admito; tuve ganas de dejarlo cuando golpeaba fuerte el viento de cara; pero el maligno nunca se salió con la suya, aunque estuvo apunto de lograrlo sustituyendo el manzano por un naranjo. "No comas, Suso", me dije, y no comí el fruto prohibido. Si hubiera probado aquél día la dulce mandarina, seguro que aún hoy tendría un regustillo amargo en mi garganta.
Comentarios
Enhorabuena por haber conseguido una vez mas tu reto!!
un beso, Dona.
Siguiendo con el tema religioso, te diré que, antes de llegar al puerto de Piedrafita,muy cansado, casi noche ya, decidí no levantar la vista del suelo hasta que se terminara la pendiente. "Si miras al frente te convertirás en una estatua de sal", me dije. Gracias que no se materializó la profecía, porque, impaciente, volví a buscar con la vista el final del puerto.
De toda forma ya lo dije y lo repito, tu eres una maquina!!!