Sigo caminando




El miércoles de madrugada llegué a casa, es decir, que ya llevo tres noches seguidas caminando sin parar en una prueba que nunca se acaba. Supongo que cuando dejen de molestar los pies, también pararé mi marcha. Esto suele ocurrirme siempre tras la consecución de los retos de larga duración, que últimamente son todos, y que nunca bajan de los 500 km. Se acaba la prueba pero por las noches continúo buscando una meta que nunca llega. A ver si esta noche puedo por fin descansar.
Comentarios
Unha noite de xoves ás 3 da mañá encontro un bar aberto que esperaba polos da discoteca... xeaba moito... caña e bocata e despóis café.