El Quince. Subestimé el factor clima (2)



La verdad es que no quedaba mucha nieve en las montañas exceptuando El Tesorero (Asturias), El Espigüete (Palencia) y Tres Provincias (Cantabria)... cumbres, por otro lado, a las que llegaría a finales de mes, rozando ya  junio y la estación del verano.
Tal situación me animó a no llevar guantes gruesos, zapatillas de caña alta con membrana, paranieves, crampones ligeros, piolet y tienda de campaña o, en su defecto, toldo o funda vivac.
En cuanto a la mochila, escogí, entre todas, la más pesada y la más cómoda, por varias razones: ergonomía, ventilación en la espalda y, al ser amplia y con muchos bolsillos, rapidez para meter todo en ella, incluida la esterilla.
En casa quedaba un petate de 300 gramos empleado en la Gijón-Huelva que me dio excelentes resultados ahorrando un kilo de peso. Con esos 1.000 gramos hubiera "comprado" un calzado cómodo pero más apropiado, una buena funda vivac y un par de guantes decentes.
Finalmente, otro apunte. Cargué desde un principio con demasiado alimento, teniendo en cuenta que el reto no se acometería en autonomía absoluta.
La conclusión es que podía haber salido de casa con menos peso pero, al mismo tiempo, mejor preparado para afrontar una meteorología verdaderamente invernal.
Las fotos corresponden a la cima de Peña Survia (León) y a sus laderas.  

Comentarios

faljau ---- ha dicho que…
Curioso que un reto con cimas que no entraman demasiada dificultad, sumándolas se convierten en un toro que ya ha sido lidiado previamente.
Curiosamente y según mis teorías particulares, si hubieras llevado todo el material necesario, la climatología hubiera sido la de años atrás. Se hubiera quedado la mitad del material en una cuneta o facturado de vuelta por paquete azul.
Sigo creyendo que estos retos son muchísimo más difíciles de llevar a cabo de esta manera tan austera que con una cobertura de medios absoluta.
Simplemente, no se dieron las circunstancias favorables. Porque, ¿qué necesidad hay de hacerlo en invierno cuando hubiero sido extremadamente más fácil haber elegido el mes de septiembre, aún con menos horas de luz?.
El único fallo es no haber esperado pacientemente a la mejora del tiempo estando cómodamente ubicado en un hostal. Se romperían los tiempos entonces. Lección: el compromiso dado siempre nos obliga a cosas que no se nos pasarían nunca por la cabeza.
Celebrar que estés de vuelta sano y salvo.
Un saludo.
Suso ha dicho que…
Gracias faljau.
En enero de 2013 no había nieve en ningún sitio y ahora enlazará con la del otoño.
En El Quince, perder un día significa marchar para casa ya que 70 Km son irrecuperables.
En septiembre vuelvo a la carga.
Espero verte en Riaza.
Suso ha dicho que…
Me refiero a enero de 2012.
Un saludo.

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