Menuda noche


La noche del 17 al 18 de enero no tuvo desperdicio... vamos, que fue una noche animada.
El campo 1 lo situé en Torremejía. Me costó bastante alcanzarlo porque perdí mucho tiempo al cruzar Mérida y hacer las fotos correspondientes; comprar agua y comida; poner a secar el saco de dormir; comer en condiciones; comprar unos cascos...
Torremejía está situada en el Camino. En su calle principal hay dos bares que ofrecen comidas a los peregrinos, uno en frente al otro, ambos con grandes anuncios y carteles que hablan de las excelencias de sus bocatas y desayunos, todo ilustrado con fotos y dibujos... pero estamos en pleno invierno y no hay negocio.
En uno de los bares el personal no se corta y se atreve a salir a la calle para invitarme a que entre... la crisis obliga. Pero tengo suerte con el bocadillo. La máquina corta grueso y en una mesa hay tertulia. Me siento con ellos y pido la cerveza correspondiente.
Solo como medio bocadillo porque el tiempo apremia y la noche se echa encima.
El campo 2 lo monto en Almendralejo, donde me como el resto del bocadillo y de postre el humo de unos cuantos pitillos que se han fumado previamente los clientes.
El campo 3, a eso de las 2 de la madrugada, lo instalo casi de milagro en Villafranca de los Barros, en un bar de la carretera donde su camarero espera a que salgan los clientes de la discoteca. Bocadillo, cerveza, café... ¡¡¡a altas horas de la madrugada!!!
Al salir, encaro el final de la etapa, una pista interminable que me llevará a Los Santos, donde me desplomo en un descampado del pueblo... fueron dos horas que me supieron a gloria. Por varias razones: el saco estaba seco y, por primera vez, disfruté desde su interior cómo en el horizonte empezaba a salir el sol.
En total, 75 km.
Comentarios
Como dice Suso, quizás más adelante ya sea tarde para hacer algo.
faljau: ¿qué me recomiendas? ¿tendré que ir al médico?
Y tú, cómo vas?
Platos compact (dos platos pequeños) y grupo shimano 105 sería algo muy recomendable y de muy poco mntenimiento y actualización.
Si quieres que miremos algo, mándame un privado. Hay que ser muy escrupuloso con el tallaje.
Yo ya he empezado a ahorrar para una nueva de doble suspensión... ya para el 2013. Se la pediré a los reyes por si acaso.
Efectivamente... es una enfermedad.